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7.5.05

De la historia de los Balcanes anterior a y durante la llegada de los eslavos del sur

Antes de la supuesta ”llegada” de los pueblos eslavos ( 1, 2), la península Balcánica fue escenario de importantes acontecimientos históricos.

Los primeros pueblos que dejaron huellas de su paso de la prehistoria a la historia fueron los ilirios ( 1, 2, 3), instalados al oeste de la península, y los tracios (1, 2), al este de la misma. La cultura griega se encontraba en su apogeo y su influencia no se dejó esperar entre sus pueblos vecinos, sobre todo aquellos instalados en el valle del río Vardar y a lo largo de la costa dálmata. Ésta fue especialmente poderosa a partir del siglo V antes de nuestra era, cuando los griegos empezaron a fundar sus colonias en el litoral y en las islas del Adriático.

Las investigaciones arqueológicas han descubierto a lo largo de los años que en el lugar de mi ciudad, el Belgrado actual, había pobladores desde hace más de 7,000 años. Parece ser que los primeros habitantes de esta región eran los singes, quiénes ocupaban las diversas cavernas del actual parque de Kalemegdan (la antigua fortaleza de Belgrado, actualmente convertida en parque en el que se encuentran varios museos, monumentos y el parque zoológico belgradenses. Su nombre en turco significa El campo de batalla). Como sucedió con la mayoría de los territorios de la actual Serbia, éstos fueron conquistados posteriormente por los celtas (1, 2, 3) provenientes de las Galias, quienes lograron vencer a los singes después de grandes batallas, en el año de 279 a.C. Fueron los celtas los que iniciaron entonces la construcción de la primer fortaleza en el delta del Danubio y el Sava. No se sabe con exactitud qué significa el nombre que le dieron a su poblado. Lo nombraron Singidunum; en su lengua, dunum significaba ciudad y sing podría hacer alusión al agua. Sin embargo, es posible que los celtas hayan nombrado la ciudad tras el nombre de los habitantes que toparon en esta región.

El arribo de los celtas, que provocó en ciertas regiones un desplazamiento de tracios y de ilirios, mientras en otras se fundieron con los mismos, introdujo nuevos elementos en la antigua cultura material de los Balcanes. Todo esto sucedía en víspera de la gran expansión del Imperio Romano, bajo cuya tutela se viviría la mayor prosperidad de aquellos pueblos.

Para el año 228 a. C., las Legiones Romanas, y como era de esperarse de los próximos dueños del continente euroasiático, vencieron a las tribus ilirias que se habían confederado bajo la dirección de la reina Teuta ( 1, 2, 3, 4). El año 106 de la era actual, cuando el emperador Trajano sometió a Dacia, todo el territorio de la hoy ex-Yugoslavia pasó a formar parte del Imperio Romano.

Mediante la colonización y su influencia cultural, los conquistadores romanizaron paulatinamente la antigua población balcánica. Tan sólo en las regiones del este subsistió la prevalencia del influjo cultural griego.

Desde luego, también Belgrado cayó en manos de los romanos en la primera mitad del siglo I de nuestra era. Sobre las ruinas de la ciudad celta, construyeron una fortaleza grande y a prueba de ataques diversos. Muy pronto, la ciudad obtuvo gran importancia, al convertirse en hogar de la IV Legión de Flavio del Ejército Romano, misma que se volvería el ocupante militar permanente de Singidunum. No poco tiempo después, sobre el delta se construyó el primer gran puerto para la flota de Flavio. Probablemente fue Taurunum, el Zemun actual, la base permanente de la flota. Los romanos se quedaron en la ciudad cuatro siglos enteros.

El siglo cuarto de nuestra era fue de gran importancia por sus acontecimientos históricos que trajeron grandes cambios en las regiones asiática y europea, sobretodo en la península balcánica. El año de 375, se empezaron a mover hacia el oeste y pasaron por la llamada ”puerta de los pueblos” los Hunos, el pueblo nómada de raíces turco-tártaras. Con su incursión a Europa, aceleraron la gran migración de pueblos, en la cuál participaban de igual manera los ávaros y los eslavos.

La división del Imperio Romano en el año de 395, en Imperio de Oriente e Imperio de Occidente, trazó una línea oblicua que iba desde Budva , en la costa, hasta el curso superior del río Drina, en el interior. Como se puede observar en la imagen:


La penetración de los bárbaros en Europa en 476 d.C. y la división del Imperio Romano en esa época.
(Historical Maps on File, USA, Ed. Facts on File, Martin Greenwald Associates, 1989)

–y comparándola con esta otra, que muestra el mapa de los países ex-Yugoslavos en el año 2000-:


Mapa de las tierras ex yugoslavas en el año 2000.

la frontera prácticamente cortaba en dos las tierras de la ahora ex Yugoslavia, quedándose en el Imperio Occidental los territorios de Croacia y Eslovenia actuales y en el Imperio Oriental gran parte del territorio de Bosnia y Herzegovina, Serbia, Montenegro y Macedonia. Es en este momento que inicia el primer proceso histórico de muy larga duración de los pueblos sureslavos que se agudizará en la Edad Media y que conllevará a diferencias culturales claras entre los pueblos de la ex Yugoslavia. El significado de esta primera separación y las que siguieron las iré discutiendo más adelante.

Con todos estos cambios, Belgrado se volvía repentinamente una fortaleza fronteriza en la frontera norponiente entre Bizancio y Europa. De esta época no existen datos acerca de acontecimientos ya sea culturales o comerciales de la región, todo hasta el año de 441, cuando Singidunum se vio destruida por los hunos. Éstos conquistaron todo el territorio de Panonia y con su rey Atila, el ”látigo de Dios”, fundaron en el valle de Tisa un estado fuerte y poderoso.

Las incursiones en mi ciudad por parte de los hunos no cesaron durante el siglo siguiente. Después de los acontecimientos del año 441, Singidunum se vio atacado también por otros pueblos, como los gépidas, los gotos y los sarmatos.

Los pueblos eslavos empezaron a instalarse, o mínimo sobresalir como grupo cultural presente, en los Balcanes durante el reinado de Justiniano, justamente cuando éste extendía sus dominios hacia el oeste, de modo que la mayor parte del territorio de la ex-Yugoslavia quedaba dentro de los límites del Imperio Romano Oriental. Fue en este periodo -más precisamente en el año de 525-, que Justiniano reconstruyó la ciudad de Singidunum (Belgrado) y la convirtió en una de las fortalezas clave del imperio.

Durante la protección de Singidunum por la flota romana, la ciudad sufría cada vez más seguido los ataques y robos por parte de tribus ávaras y eslavas. Incluso, el jefe del ejército romano de la región, Set, le aceptó el juramento oficial al jefe de las tribus ávaras, Hagan Bajan, de no atacar el imperio Bizantino y la explicación ofrecida acerca de sus acciones bélicas que, según mismo Hagan Bajan únicamente buscaban vencer a las tribus eslavas que habitaban el valle del Sava en el sur de la actual Serbia. El juramento fue atropellado y la ciudad fue conquistada por Hagan Bajan en el año de 584.

En los años siguientes, los ávaros iniciaron el cobro de impuestos a escala desproporcional y se ganaron el rechazo de sus súbditos. Es por ello que los Romanos, con ayuda del pueblo, lograron retomar Singidunum el año de 592.

Durante el siglo sexto, los eslavos del sur ya habían habitado una gran parte de la península Balcánica, aprovechando la gran ocupación del Imperio Bizantino con los conflictos en sus fronteras orientales. De esta manera, se encontraban librados de toda influencia bizantina durante los siglos VII y VIII, y fortalecían su nación y su cultura. No se sabe a ciencia cierta qué es lo que sucedía en la ciudad hoy llamada Belgrado durante estos siglos, aunque es conocido que los eslavos la encontraron desierta y destruida. Se presume que fue en este momento que la ciudad adquirió su nombre eslavo de Beograd –Belgrado-, aunque en monumentos escritos aparece apenas en el año de 878. Este nombre proviene del aspecto de la edificación nevada en el invierno en el que fue encontrada.

Una parte de los eslavos ocupó los Alpes orientales, descendiendo hasta el Valle del Friule. Los ilirios y los tracios romanizados, a quienes los eslavos llamaban Vlasis y que vivían en las regiones montañosas dedicados a la ganadería, se fundieron con el tiempo total o parcialmente en la masa de la población eslava.

El proceso de eslavización fue más lento en las ciudades litorales; pero aún éstas, en el siglo XV habían ya perdido su carácter romano. En sus comienzos, la inmigración eslava significó en gran medida un refuerzo militar para el Imperio Bizantino, extenuado por las guerras. Ello permitió a los pueblos sudeslavos conservar su organización social anterior y, al mismo tiempo, la posibilidad de obtener su gradual emancipación.

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2 Comments:

Blogger Andy Carito said...

Me puedes recomendar algún libro en especial sobre este tema?

jueves, octubre 16, 2014 6:27:00 a. m.  
Blogger Daniel Durini said...

http://eslavosdelsur.blogspot.de/2005/05/bibliografa-usada-en-este-blog-no.html

jueves, octubre 16, 2014 10:06:00 a. m.  

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